Siguiendo con nuestro análisis de los datos numéricos de las tarjetas de crédito, además de los dígitos principales que dan el número a la propia tarjeta, tenemos dos grupos de números más que cumplen unas estrictas funciones de seguridad. Estos dos siguientes códigos de números son la fecha de caducidad, expresado en formato MM/AA (mes/año) que indica cuál es el mes máximo en el que podremos utilizar la tarjeta y el CVV o código valor de validación o código valor de verificación en las tarjetas de débito o crédito.

El CVV o código valor de verificación o validación es el grupo de tres o cuatro dígitos que tenemos en la parte posterior de la tarjeta. Si analizamos el reverso de nuestra tarjeta, podremos ver que en apartado para la firma, tenemos dos grupos de cuatro y tres dígitos respectivamente que son los códigos valor de validación.

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El primer grupo de cuatro dígitos, CVV1 corresponde con las últimas cuatro cifras de la numeración principal de nuestra tarjeta y el segundo grupo de tres dígitos, CVV2 o CVV2, corresponde con un algoritmo aleatorio que se incluye en las tarjetas que no va sobreimpreso y por la cara posterior para introducir en todas las transacciones electrónicas en el uso de TPVs virtuales.

Estos códigos valor de validación sólo los tienen las tarjetas VISA, Mastercard o American Express (en este caso el CVV2 tiene cuatro dígitos) y se ha implementado también en las tarjetas de débito emitidas por Euro6000 / CECA. Una buena medida de seguridad es memorizar este CVV2 y borrarlo de la tarjeta, de tal manera que si nos la sustraen o la perdemos, no se pueda usar de manera fraudulenta a través de un TPV virtual que solicite dicho CVV.

El CVV es un código propio de la tarjeta y en el caso de pérdida o sustitución por otra, podemos observar que se cambia siempre la fecha de caducidad y el CVV pero nunca la numeración principal, salvo que anulemos el contrato existente y realicemos otro contrato con nuestra entidad financiera.

 

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